Tlalnepantla / Estado de México

Saulo Jiménez Leal, siempre aspiró a gobernar Tlalnepantla su municipio, pero los liderazgos no le permitieron ir más allá de figurar como el líder de las células municipales del territorio tlalnepantlense, sin embargo nunca le falló a su partido y a los candidatos que confiaron en el organizador de seccionales priistas, que siempre se unieron incondicionalmente a las filas de su comandante porrista, que a todas partes cargaba en la diestra una enorme matraca que hacia estallar los coros para impulsar al candidato en turno.
Siempre fue reconocido por esa enorme alegría que contagiaba a los seguidores y militantes del PRI de Tlalnepantla, desde niños, jóvenes, adultos de ambos géneros y tras largos años de ser un líder porrista, logró ser dirigente del Comité Municipal de su partido, además también fue diputado local y líder de ese instituto político en el Estado de México,
Saulo, parecía ser el candidato y no el líder porrista, ya que su simpatía y carisma lo convirtió en autentico luchador social, donde no sólo cabían los priistas, sino de cualquier otro partido político, era el gestor social de las colonias populares de este municipio. Hoy extrañarán centenares de priistas, la convocatoria, de, denme una S, denme una A, denme una U, denme una L, denme una O, ¿Cómo dice..? Saulo… Saulo…Saulo.
Desde estas líneas le decimos un hasta luego al “encantador de Maderas” o simplemente un destacado porrista que con su matraca en mano, alegró el ambiente político donde se paraba para apoyar a más de una docena de candidatos priistas, que confiaban solamente en la organización política de Saulo y seguramente se llevará a donde reposen sus restos su instrumento de madera, conocida como “matraca”, quien falleciera el pasado día jueves, ¡Hasta Luego Don Saulo!