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Artículo.- La guerra será por el agua ya no por el petróleo

El Sistema Cutzamala es una de las fuentes de abastecimiento de agua más grandes del país y es una de las 10 obras más importantes del mundo en su tipo, este complejo sistema está integrado por un conjunto de instalaciones hidráulicas de captación, almacenamiento, conducción, potabilización y entrega de agua en bloque, las cuales se extienden desde Michoacán hasta el Estado de México y la Ciudad de México, opera desde hace más de 40 años las 24 horas los 365 días del año.

A través de este sistema hídrico se aporta el 25 por ciento de agua consumida por los habitantes de la capital del país y del Estado de México, aprovecha las aguas de la cuenca alta del río Cutzamala, que provienen de las presas Tuxpan y El Bosque en el estado de Michoacán y Colorines, Ixtapan del Oro, Villa Victoria y Valle de Bravo en el Estado de México.

Hoy, debido a la escasez de lluvias en la Ciudad de México y estados del centro del país, el Sistema Cutzamala atraviesa una crisis hídrica histórica. Las tres presas que abastecen líquido al sistema reportan niveles por debajo del 40 por ciento de su capacidad de almacenamiento de agua potable.

“Hoy las presas que abastecen de agua al Sistema Cutzamala, se encuentra en menos de un 30 por ciento de su capacidad, de su caudal, debiendo estar a estas alturas en un 90 por ciento”.

El problema de la escasez del agua debe preocupar y ocupar a todos los niveles de gobierno, obligándolos a buscar medidas alternas y buscar proyectos a largo plazo con la intención de prevenir la crítica situación que se vive hoy día. Existen variables que no se presentaban hace algunos años, como el cambio climático, la deforestación, la contaminación y por supuesto, la ausencia prolongada de lluvias lo que origina la sequía actual.

Es de mencionar que en 1966 se firmó un convenio entre el entonces Departamento del Distrito Federal (DDF) y el Estado de México donde se indicó que en el afluente del Río Lerma se llevaran dos terceras partes del agua al entonces Distrito Federal y sólo una tercera parte se proporcionaría a la entidad mexiquense, esto debido a que la capital del país tenía el doble de habitantes.

En la actualidad se busca revertir los convenios establecidos desde hace más de 60 años con la finalidad de que exista una distribución equitativa del vital líquido; intervención que pudiera parecer tardía y que lastimosamente afecta a millones de capitalinos y mexiquenses; cuando a decir verdad la presa del Bosque se dice está menos del 40 por ciento de su capacidad, mientras la Miguel Alemán en Valle de Bravo oscila entre los 33 y 35 por ciento de su capacidad y la de Villa Victoria ser encuentra en menos del 40 por ciento.

La afectación hídrica no tan sólo va a afectar el abastecimiento del vital líquido, sino también repercutirá en la economía y en la vida en general de los habitantes, esperemos que más allá de un tema político sea el parteaguas de verdaderas soluciones a este mal que padecen los ciudadanos del centro del país. 

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