El Movimiento de Regeneración Nacional instituto político de reciente creación, en los últimos meses se ha visto inmiscuido en una serie de señalamientos opuesto a su lema: “no mentir, no robar y no traicionar”, que está poniendo en tela de juicio sus frases célebres “no puede haber gobierno rico, con pueblo pobre” o “para el gobierno, primero los pobres”.
Las denuncias presentadas por diferentes medios donde se hace referencia de la relación de funcionarios de los diferentes niveles de gobierno y áreas de la función pública con personas ligadas con el crimen organizado, el huachicol, la extorción y demás, ha encendido las luces de alerta en el partido guinda.
Las autoridades impartidoras de justicia del estado mexicano no han podido o no han querido iniciar las investigaciones correspondientes para esclarecer este tipo de denuncias para limpiar su imagen; sus homólogos del vecino país del norte han propuesto “ayudar” para esclarecer este tipo de actividades clasificadas de ilícitas que en México se rechaza.
La posible relación de gobernantes de los órdenes federal, estatal y municipal con personas identificadas con el crimen organizado, quienes en el mayor de los casos contribuyeron con apoyos económicos destinados a las campañas políticas para que candidatos afines a Morena pudiera alcanzar sus objetivos y sirviera como letra de cambio para realizar sus actividades ilícitas.
Esta acción repercute en los tres órdenes de gobierno identificada como la “narcocracia”, lo que significa que los cárteles de las drogas dirigen la política o tienen influencia sobre la misma; mismos señalamientos hechos desde la Presidencia de la República, pasando por gubernaturas e incluso en tierras mexiquenses a Presidentes Municipales retirados y en activo.
Que tanto va a repercutir estos señalamientos a quienes convergen en el Movimiento de Regeneración Nacional en las próximas elecciones del 27 y en lo que respecta al Estado de México la renovación de presidencias municipales y diputaciones entre lo más de 13 millones de mexiquenses en edad de votar que habitan en los 125 municipios, que pasarán por alto estas cuestiones o estarán dando el voto de castigo. Veremos.
